junio 14, 2009

Arriba en las alturas


Up, arriba, allá en el cielo, están los sueños que unos niños forjaron juntos en su escondite secreto. Luego ellos crecieron, se casaron y vivieron en ese escondite soñando con cumplir esos sueños. Así empieza esta obra de arte, Up, una película que sabe armonizar la música con la experiencia humana y nos va dando un ritmo acorde a lo vivido.
La publicidad no me generaba grandes expectativas, y eso es bueno porque superó ampliamente lo imaginado. La cinta nos muestra, al estilo de Paseando a Mis Daysi, el drama de la tercera edad en una forma conmovedora y nos muestra una salida para quienes ya llegaron al final de sus días: continuar viviendo nuevas aventuras.
Recomendable para ver en familia, si es posible con el abuelito al que nunca nadie saca a pasear al centro comercial. Buen mensaje, bien contado, buena música, buen ritmo y apta para todos (incluidos sesentones).

mayo 30, 2009

icarly.com


Sí, la moda Web 2.0 llegó hasta los niños. Nick, canal de cable cuya programación se orienta más a los pre-puber y adolescentes, tiene desde hace algún tiempo una página web en donde se suben capítulos enteros de una serie y donde los niños pueden enviar sus videos propios y comentar lo que deseen sobre la serie... y sí, la serie que se transmite en el canal de cable también trata sobre eso: unos chicos de 13 o 14 años que tienen un programa en una página web en donde la gente sube comentarios. Básicamente la serie es inofensiva, graciosa y entretenida, porque vemos todas las locuras que hacen los niños frente a la cámara y todas las peripecias que les suceden al elaborar su programa. Sin embargo, si la analizamos a detalle encontramos que es una niña que vive con su hermano mayor, no con sus padres (por alguna razón el padre vive en otra ciudad), y aunque es buena alumna, su hermano es un artista que recientemente dejo la universidad (y su carrera como abogado) para hacer esculturas locas, totalmente fuera de lo normal, y es un tanto despistado y atolondrado.
La serie entretiene, permite la participación de los niños y tiene una web bastante bien lograda (y participativa, al estilo Web 2.0) pero no es, definitivamente, apta para niños menores de 7 años. Es adecuada para niños o adolescentes que saben reir sin olvidarse de sacar la moraleja de los capítulos o estar en desacuerdo con lo que piensa Carly, quien definitivamente encarna la "popularidad" entre los chicos de esa edad.
La filosofía de vida de la familia de Carly y sus amigos puede ser un tanto distinta a la de la mayoría de hogares peruanos, sus videos un tanto locos (como sumergirse e un tason gigante lleno de leche o beber tallarines con carne licuados) y sus soluciones no siempre las más juiciosas, pero si los chicos que ven la serie tienen las ideas bien centradas no corren ningún peligro. Es más, es preferible que vean icarly a que se queden frente a MTV...

abril 25, 2009

¡Lo quieres, lo pides, lo tienes!!!



Así empieza una serie de dibujos animados. Como para asustar a cualquier adulto. Una vez más el prototipo del niño engreído, futuro egocéntrico, que vive pidiendo cosas a los adultos, quienes a su entender, están obligados a complacerlo.

Estamos hablando de “Los Sustitutos”, un programa en donde dos hermanos comunes y corrientes se viven metiendo en problemas (como cualquier otro chico de menos de 12 años), pero que tienen un celular con línea dedicada a una organización encargada de enviarles “empleados” para que los ayuden a solucionar sus problemas. Por ejemplo, piden una sustituta para su profesora, un sustituto para el chofer… y listo, solucionado el problema.

Más allá de lo graciosa que puede llegar a resultar la serie y de lo no muy elaborado de la trama, adolece del mismo mal que los padrinos mágicos: nos muestra un par de niños mimados, acostumbrados a “pedir” y “obtener” lo que piden. ¿Conviene verla? No la recomendamos a niños menores de 5 años. Con los mayorcitos es un poco más difícil porque no es una serie de animax que debamos prohibir… es, por el contrario, algo sobre lo que se debe conversar en búsqueda de la moraleja y tratando de generarles un juicio crítico que les permita identificar el patrón y establecer una opinión sobre el mismo antes de querer imitarlo.

noviembre 02, 2008

HSM 3


Y dieron el gran paso. High school musical se fue al cine. Y lo hicieron bien. No es una película que pueda competir con la producciòn del Titanic, sus personajes son planos y no pasa de ser un bonito musical, pero lo lograron. Las coreografías están muy bien armadas (personalmente me encantó el baile de los mecánicos) y la actuación de Troy (en torno a quien gira el argumento) ha cobrado bastante fuerza, vigor y naturalidad. Eso sí, aunque el guión no es el fuerte de la cinta y no van alcanzan la complejidad dramática que envuelve a Mamma Mia (encantadora y alucinante película para mayores de diez años que cuentan con padres lo suficientemente pacientes como para explicarles algunas angustias de los adultos), con seguridad van a recibir algunos premios.
Es notable la forma en que se desenvuelve la trama, la evolución de los conflictos típicos de quien está terminando la escuela y la sencillez con la que se plantean las moralejas. Es apta para todos, recomendable para la familia entera, fascinante para las niñas que ya vieron las versiones uno y dos cientos de veces durante los dos últimos años, inofensiva para los niños de cinco años que solo quieren ver los bonitos bailes, muy atractiva incluso para las niñas que aún no vieron las versiones uno y dos ... y con seguridad un éxito de taquilla. Eso sí, es fiel reflejo de la forma de vida estadounidense y no nos va a plantear ninguna duda existencialista el que se invite a los jóvenes a romper esquemas y ser felices integrándose con quienes consideran diferentes. Divierte, entretiene, está llena de talento musical y no tiene nada que envidiarle a Greese.

P.D. : Y cómo será de cautivante para las niñas pequeñas, que hoy, aún cuando un fuerte temblor sacudió la sala de cine en la que nos encontrábamos, ninguna de ellas estubo dispuesta a despegar sus ojos de la pantalla

octubre 05, 2008

La isla de Nin


Nin es una niña de 11 que vive en una isla sola con su papá. Su mamá murió cuando ella era muy pequeña y no la recuerda. Lo único que conoce es a la isla, a su papa y a sus amigos los animales de la isla. Ha! y como no tiene televisor, lee mucho, mucho, mucho. En especial a Alex, un aventurero al estilo Indiana Jones.
La película está contada en forma de cuento al inicio y tiene a una niña como protagonista, pero es un tanto complicada para niños en edad preescolar, pero para niños de 8 años puede ser estupenda. Muy recomendable.
En ella nos cuentan no solo las aventuras que vive una niña cuando se queda sola en la isla porque su papà se pierde en el mar, sino que también nos muestra algunos problemas de adultos, como el de una escritora que tiene miedo a salir de su casa e inventa historias fantasiosas para no enfrentar sus problemas, y nos deja una hermosa enseñanza al ver como vence sus miedos y cruza el mundo para ir a ver a una niña en peligro.
El final es bastante idílico y poco creíble, pero adecuado para niños. La enseñanza queda clara y deja más del mensaje principal. Uno de los más resaltables es el de ver a una niña de once que no se preocupa por agradarle a los chicos, que no vive viendo MTV, que no actúa como adulta ni se siente presionada por ver si tendrá conquien sentarse en el almuerzo. Una niña que juega feliz sin miedo de que le digan que es muy infantil, se divierte tanto como Indiana Jones y lee mucho.

agosto 21, 2008

Wall- e




Imperdible. Si todavía no la fueron a ver al cine, puede que la alcancen. Y si no, pueden esperar unos meses para su estreno en DVD. Vale la pena y por varias razones. Para empezar es una historia que los niños pequeños disfrutarán y los grandes también podrán presenciar sin sentir que han retrocedido en el tiempo a sus épocas de Plaza Sésamo. La película entretiene en forma bastante aceptable.

En segundo lugar tiene un claro mensaje para nuestra época que grandes y pequeños estamos escuchando por diferentes frentes: tenemos que cuidar el medio ambiente si no queremos convertir a la tierra en un lugar inhabitable. La historia nos muestra lo que será la tierra dentro de muchos años: un lugar lleno de basura cibernética en donde solo sobrevive un viejo robot recogedor de basura. Y también nos muestra en lo que nos convertiremos los humanos: unos regordetes seres que están siempre recostados en una silla porque ya no pueden ni caminar, con un dispositivo portátil capaz de garantizar todas sus necesidades de comunicación e información y un sin fin de robots que realizan todas las funciones para ellos en la nave espacial en la cual viven.

Además, la historia está bien lograda. Los personajes tienen un buen desenvolvimiento y los dibujos son bastante realistas. Lo único que le falta – razón por la cual no tendrá tan fácil la estatuilla dorada – es un final más impresionante, creíble o verosímil. Le falta algo. Quizás es que no nos creemos posible cambiar el chip de un robot y mantener los mismos sentimientos por Eva…

junio 26, 2008

Un ladrón entre nosotros

Real, entretenida y formativa sin parecerlo. La obra “Un ladrón entre nosotros”, escrita por la autora argentina Claudia Piñeiro, se convierte en una lectura entretenida para los niños ya no tan pequeñitos y consigue no solo retratar fielmente al espíritu propio de los infantes, sino también motivarlos a una identificación de situaciones y realidades.
La historia nos cuenta algo demasiado simple y común: en el salón de cuarto grado de primaria se han perdido unas monedas. Como se pueden imaginar, la historia termina con la aparición del culpable, pero no por ser tan simple la trama deja de tener encanto el libro. Los niños que leen la historia llegan a sentirse identificados con los personajes, unos niños de carne y hueso, ni ángeles ni demonios, que están intrigados ante las sucesivas desapariciones de “valiosos” objetos y que viven su propio gran drama con equipo de “detectives” incluido.
Divertida tanto para los padres como para los niños. Al adulto lo ayuda a comprender mejor como piensan y funcionan los menores de 10 años, y al niño lo hace encontrar una aventura en la cotidaneidad de un salón de clase, que por cierto es demasiado parecido a cualquier aula local. El mérito de este texto radica en que las situaciones y ambientes descritos son comunes y tienen parte del encanto que puede tener una Sitcom (comedia de situaciones para televisión) infantil y deja clara su moraleja (poner nombre a las cosas, respetar las cosas ajenas, no ignorar a las otras personas) sin recurrir al sermón. Muy recomendable.