marzo 14, 2008

Teletubbies




Ya tienen tiempo en la televisión (casi diez años), tanto que fueron retirados de algunos canales de cable. Sin embargo en los programas locales siguen pasando el programa todas las mañanas a pesar de haber recibido fuertes críticas durante mucho tiempo.

Los teletubbies es una serie para niños en edad preescolar que trata sobre cuatro seres de un mundo imaginario que son acompañados por un narrador y una aspiradora viva. Ellos no tienen sexo definido y dedican cada capítulo a algún juego o aventura nueva en donde van descubriendo las cosas. Incluso incluyen videos de niños de la vida real en una pantalla que llevan en el pecho.
¿Por qué no los consideramos un programa recomendable? En primer lugar porque los personajes no pronuncian bien las palabras y así se convierten en un mal ejemplo de dicción para los niños que recién empiezan a hablar.

Las últimas temporadas del programa (2004) han tratado de reducir el impacto negativo del lenguaje de bebe de los protagonistas y han eliminado la escenografía del programa por las fuertes críticas a la misma (se comprobó en su momento que las figuras podían tener semejanzas a escenas relacionadas con cultos oscuros o magia negra y algunas organizaciones acusaron a la serie de producir efectos negativos en la conducta de los niños que las presenciaban). Sin embargo, a nuestro parecer siguen siendo un programa poco recomendable porque no contribuyen al desarrollo de la creatividad y del desarrollo integral de los bebes.

Los pediatras recomiendan que los niños de dos o tres años no deben pasar más de una o dos horas al día frente a la televisión. Entonces yo me pregunto, existiendo tantas alternativas educativas y valiosas que estimulan el intelecto y los afectos positivos de los niños ¿porqué sentarlos a ver un programa que no contribuye a enriquecerlos?

febrero 06, 2008

Wilbur


Si de motivar la lectura en niños de edad preescolar se trata, el becerro Wilbur es ideal. Esta serie se transmite por Discovery Kids y está hecha con una tecnología conocida como Shadowmation y nos permite ver títeres de cuerpo entero que se mueven sin interrupciones. Pero eso no es lo más atractivo, sino el esfuerzo por presentar a los libros como una fuente de conocimiento importante para la vida diaria.
Wilbur tiene varios amigos en la granja (Dasha, un curioso pato; Ray, un alocado gallo; y Libby, una pequeña ovejita) y cada vez que tiene un problema buscan un libro en donde con una historia les cuenten como resolver el problema. Luego de leer el libro intentan solucionar su problema, pero como no pueden, vuelven a leer el libro (esta vez es leído por niños de verdad), repasan la moraleja y ahora sí, solucionan su problema.
Los problemas son típicos de niños menores de cinco años, como por ejemplo que Libby no sabe esperar su turno o que no todos quieren jugar a lo mismo. Y las historias son presentadas en un libro que muestra la página, indica la palabra que se va leyendo y va pasando la página para ver las ilustraciones (las cuales cobran vida). No es lo más entretenido que se puede ver – sobre todo si se tiene más de siete años y se compite en horario con los padrinos mágicos – pero deja claro de manera amena que “los libros son sus amigos”.
La serie, según cuentan, fue creada Jill Luedtke, Kim Anton y Tracey Hornbuckle, tres madres de familia que vieron la necesidad de mejorar y fomentar los hábitos de lectura en sus niños. La idea se les ocurrió cuando fueron a una granja en Utah y conocieron a un becerro llamado Wilbur. Buscaron hacer una historia entretenida pero formativa… y lo lograron.

diciembre 10, 2007

Encantadora encantada


Simplemente maravillosa película. Tal como acostumbra Disney, Encantada es una película que le devuelve a los adultos las ganas de soñar y llena a los niños de deseos positivos.

Estrenada la semana pasada en nuestra ciudad, Encantada es una historia en donde los seres del mundo animado – o irreal – son enviados al mundo real “donde no existe el felices por siempre”. Aquí la doncella, mientras busca a su prometido el Príncipe Azul, conoce a un viudo y su pequeña hija y luego de muy cómicas situaciones y alegres canciones consigue que el “realista y pragmático” viudo vuelva a ser capaz de soñar.

Una cinta destacable porque entretiene a grandes y pequeños, nos llena de alegría, nos deja con una chispita de ilusión y nos permite pensar que sí, nunca está de más soñar con el amor eterno, aún cuando vivamos en un mundo lleno de divorcios y hogares rotos.

junio 22, 2007

PINKY DINKY DOO


Excelente. No hay otra palabra que resuma el contenido de este programa. Transmitido por Discovery Kids a diario, no solo cumple la función de entretener sanamente, sino que motiva a los niños a usar la imaginación y ser creativos.
Se trata de una niña que todos los días cuenta un cuento inventado por ella misma a su hermanito para enseñarle a resolver algún problema. Pinky imagina cosas de lo más locas - como que le crece un árbol en la cabeza - y emplea una palabra nueva cada día, la cual repiten varias veces enseñando su significado.
Los dibujos son una mezcla de trazos infantiles con fotos o ilustraciones de la ciudad y al final de cada historia tiene un juego en donde van haciendo preguntas sobre la historia que contó Pinki. Que paso primero, vestir o comer... de manera divertida ayudan a los niños a realizar una evaluación de su capacidad de retención y de paso, refuerzan la palabra nueva aprendida.
Por si fuera poco, enseña a los niños a pensar soluciones a sus problemas de manera muy divertida. Pinky siempre canta "si tengo un problema, y no se lo que hacer, pienso, pienso, pienso... y ahora lo sé" mientras su cabeza se infla como un globo por los aires. ¿Consecuencias? que los niños cuando no saben como resolver un problema, pues se acuerdan de Pinki y piensan, piensan, piensan, piensan... y listo.

Super recomendable.

diciembre 19, 2006

Héroes en la ciudad



La mejor. Veredicto unánime. Héroes de la ciudad (Higglytown) es de lejos la serie animada más educativa en el canal Disney Channel. Recomendamos a los padres de familia verla y comentarla no solo con los niños de edad preescolar a quien está dirigida, sino también con los infantes que ya van al colegio.
¿De qué trata? Un grupo de niños - Kip, Wayne, Eubie y Twinkle - juegan felices en la ciudad hasta que se encuentran con un problema y buscan un héroe que lo solucione. Pero no viene Superman a salvarlos, no señor, son las personas comunes y corrientes quienes pueden ayudarlos. “Debe ser alguien especial que nos pueda ayudar” cantan y aparece el electricista, o el chofer, o la mesera…
El objetivo de la serie es animar la participación en la comunidad e inspirar a los niños a aprender un oficio o profesión para contribuir al bienestar en el mundo. Y todo de manera dulce y entretenida.
¿Te duele el diente y no puedes ir a la fiesta? Pues llamemos al dentista, que es un héroe porque soluciona el dolor. ¿Qué tienes frío porque llegó el invierno y la ropa del año pasado no entra? Pues llamemos a la abuela, una heroína que teje chompas super abrigadoras. ¿Qué deseas comer una tortilla en el restaurante? Pues llamemos al granjero, un héroe que trae huevos frescos de la gallina. ¿Qué necesitas hacer sopa de estrellas y no encuentras los fideos en el supermercado? Pues llamemos al acomodador, un héroe anónimo que te ayuda a encontrar lo que necesitas.
Viendo esta serie los niños no solo aprenden que cada trabajo es un servicio para los demás, sino que descubren que sus padres y los demás adultos que conocen en su ciudad, al realizar su trabajo del día a día, están haciendo algo muy importante para todos.

Gracias Disney por tanto heroísmo en lo común y corriente!!!

octubre 25, 2006

Padrinos consentidores














Uno de los problemas más comunes para los padres actuales es controlar el ansia del quiero esto, aquello y lo otro. Pequeños tiranos, los niños a veces van por la calle antojándose de cuanto chocolate, borrador o juguete vean. Con o sin berrinche incluido, lo cierto es que intentan convencer a mamá de acceder a sus deseos. “A ese niño le falta disciplina” puede comentar alguna vecina y no le falta razón.

Pues Timmy Turner es el ejemplo perfecto del niño pediche. Es un niño triste porque sus padres prefieren salir y dejarlo con su malvada niñera Vicky. ¿Y cómo hace Timmi para estar contento? Para eso tiene un par de padrinos mágicos dispuestos a concederle todos sus caprichos con un poco de magia. El alocado infanta se la pasa todos los capítulos pidiendo y deseando desde objetos inalcanzables hasta soluciones para todos sus problemas a los torpes padrinos, quienes consiguen dejar alguna moraleja luego de media hora de situaciones de lo más risibles.

El programa, creado por Butch Hartman, explota la temática del hada madrina hasta convertirla en algo muy cómico y ha conseguido miles de seguidores. Tantos, que la emiten en varios canales de cable, han hecho películas, juegos de vídeo, libros de cuentos y demás artículos comerciales.

Ahora, ser popular no significa ser idónea. ¿Es una serie conveniente? Nosotros no la recomendamos si se trata de niños menores de seis años. Los niños a esa edad no tienen capacidad para deducir la moraleja de la historia y se quedan simplemente con el deseo de imitar la conducta del desesperadito y pedilón de Timmy. A los más grandes no es muy conveniente prohibírsela, porque tampoco se trata de hacerlos vivir en un cuartel, pero sí es vital conversar con los chicos sobre la conducta de Timmy y sobre lo apropiado o no de su proceder. Hemos de acostumbrar a los niños a mirar en forma analítica la televisión, a verificar la moraleja de la historia y reconocer a los verdaderos “malos” de la película.

octubre 12, 2006

¡Los más malcriados!!!





Si hemos de empezar este blog por lo más grave, hemos de advertir sobre los dibujos animados más nocivos, tales como el temible South Park.

Por si algún padre no ha tenido oportunidad de conocerlos, les comentamos que en nuestra televisión – hablamos de señal por cable – existen numerosos dibujos animados que NO SON PARA NIÑOS. Son creados para jóvenes y adultos que gustan de la animación y están interesados en criticar a la sociedad a través de una nueva forma de arte. Dichas expresiones de la cultura posmoderna incluyen mensajes no solo llenos de malos ejemplos en cuanto a conducta, sino con críticas a la moral tradicional difíciles de valorar por menores de edad.

South Park es el mejor ejemplo de ese tipo de dibujos. ¿De qué trata? Bueno, unos niños de entre siete y nueve años van al colegio y viven diversas aventuras. Pero no son niños inocentes. Son niños forzados a resolver temas de adultos, niños que han perdido toda inocencia. Uno de ellos es hijo de pobres inmigrantes y lo matan en todos los capítulos. El otro es hijo de una mujer “de vida alegre” y no tiene idea de quién puede ser su padre. Y el profesor del grupo es un homosexual que luego se convierte en travesti y que habla en femenino aunque se viste como varón.

Hasta ahí no hemos dicho lo más serio del programa. En cada capítulo los niños enfrentan temas graves – opinan como viejos y se ríen como bebes – tales como las sectas norteamericanas, la guerra en Irack, el fanatismo religioso de los musulmanes, la cienciología, el consumismo, las elecciones norteamericanas… y un largo etcétera. Hasta los críticos más liberales y promotores de la serie coinciden en el humor negro que utiliza, el lenguaje altamente grosero (de cada cinco, tres son lisuras) y lo despreciable de la conducta de sus protagonistas. A su lado, los Simpson son casi angelicales.

Es del tipo de programas que deforma tanto la conducta, como el lenguaje, como el criterio de los niños. Y aunque ya está en su décima temporada, dudo mucho que dejen de sacar nuevos capítulos, por tanto la recomendación final es: Jamás dejar a los niños cerca de ella.